Me has enseñado tantas cosas...
Nunca me dolió perderte porque nunca hicimos planes de futuro ni me hiciste promesas que luego no cumplirías, esto te lo agradezco. Siempre vivimos el presente, pensando si ese día sería recordado o no.
Tu y yo de novios no valíamos, tuvimos que intentarlo, ¿cuántas veces? ¿Cinco? Tal vez más...Siempre tan cabezotas. Te juro que un día dejaba el mundo entero por ti y la misma noche me aburría y no eras para mi. Pero ahora, tal y como somos, amigos, no te cambiaria por nadie.
Te echo de menos y aquel cigarro a medias... Cada calada me iba transportando a mis recuerdos, sólo tengo recuerdos...
Páginas que me recuerdan lo feliz que me hacías. Sabes una cosa, Álvaro? Tengo mil paginas vacias en las que puedes aparecer.
Te ofrezco un plan de futuro, tal vez el primero así que empezare con un futuro cercano:
Te ofrezco otro cigarro conmigo, un abrazo, una sonrisa, mil historias y mil minutos a mi lado. Aceptas?
LOS GRANDES MOMENTOS DURAN MUCHO MENOS QUE SU RECUERDO.
No hay comentarios:
Publicar un comentario