Bajar la persiana y olvidarte de lo que pasa ahí fuera o dejarla subida y afrontar que hoy es un día gris, que hay tráfico, que la gente corre sin ningún tipo de rumbo mirando a su propio ombligo, tropezando una y otra vez, que a nadie le importa si sonríes y que le echas de menos.
Tú decides si escalar los tejados o quedarte sentado por miedo a resbalar.
Correr entre los árboles, teniendo claro que ningún tiempo pasado fue mejor.
Compartir un cigarro y descubrir quién lo consume antes, vosotros o el tiempo.
Ahora lo que toca es esto; huir bajo la lluvia, a cuestas o a hostias o seguir tras el cristal siendo un espectador de todo lo narrado.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario